HARMONÍA DESTRUIDA

Amor. Harmonía. Perección. Una vez, toda la creación cantó la misma gloriosa canción.
Fuente: Creencias de los Adventistas del Séptimo Día

 

Toda la humanidad está ahora envuelta en un gran conflicto entre Cristo y Satanás en cuanto al carácter de Dios, su ley y su soberanía sobre el universo.


Mediante la vida de Cristo, de perfecta obediencia a la voluntad de Dios, sus sufrimientos, su muerte y su rresurrección, Dios proveyó el único medio válido para expiar el pecado de la humanidad.


Con amor y misericordia infinitos, Dios hizo que Cristo, que no conoció pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que nosotros pudiésemos ser hechos justicia de Dios en él.


   Jesús triunfó sobre las fuerzas del mal por su muerte en la cruz. Quien subyugó los espíritus demoníacos durante su ministerio terrenal, quebrantó su poder y aseguró su destrucción definitiva.